Fecha: 26 de Noviembre de 2021
Hemos tenido conocimiento del preacuerdo firmado por la patronal y los sindicatos UGT y CCOO sobre el convenio del metal en Cádiz, que para nosotros no es más que una nueva traición a los y las huelguistas, al pueblo que los apoya desde el inicio de las movilizaciones, y a toda la clase obrera. Pero ahora a quien corresponde juzgar ese preacuerdo es, fundamentalmente, a las plantillas afectadas.
Entendemos que la repercusión que ha tenido esta lucha ha sido, en primer lugar, por la firme y decidida acción de los trabajadores y trabajadoras, tanto fijos como de las contratas y subcontratas, como por el apoyo por parte del pueblo trabajador de Cádiz. En el resto de los territorios, los sindicatos de clase y la propia clase obrera hemos comprendido perfectamente la importancia de esta huelga, y empezábamos a organizar la solidaridad de clase, convocando manifestaciones y concentraciones de apoyo.
La primera consecuencia de este “preacuerdo" ha sido la que esperaba la patronal: la división y, por tanto, la desmovilización forzada de los trabajadores y trabajadoras implicados y del pueblo que apoyaba esta lucha. Ha sido una vez más la imposición de la “paz social” que tan buenos réditos reporta a los firmantes: sindicatos amarillos y patronal.
Las organizaciones sindicales tenían todo a su favor para mantener la huelga hasta la consecución de los objetivos planteados por los trabajadores y trabajadoras, y para doblegar a la patronal y al Estado, tenían la lucha en la calle y la movilización del pueblo. Pero los sindicatos amarillos, alimentados generosamente con el dinero público (CCOO y UGT), repiten la misma jugada de siempre: firman cualquier cosa que les presenten sin la aprobación de las y los afectados, sin asambleas, de espaldas a los trabajadores/as, convirtiendo el preacuerdo en un “trágala”. Conocemos que, en muchos de los centros de trabajo implicados, para poder votar este preacuerdo, primero tenían que abandonar la huelga y entrar a trabajar. Todo un chantaje. No ha habido asambleas, sino una coacción organizada.
También tenemos noticias de empresas donde los trabajadores y trabajadoras han dicho no al preacuerdo y sus representantes, miembros de los sindicatos firmantes, han dicho que sí.
Entrando en este preacuerdo de “tres páginas” tenemos que decir que no asegura los puestos de trabajo ni en las empresas más grandes, como mucho hasta el 2023. Recoge una mínima subida salarial para los trabajadores/as fijos del 2%, y si el IPC sube más, de la diferencia entre ese 2% y la subida real se abonará el 80%, y para este año sin efectos retroactivos. Es decir, aceptan y consolidan la pérdida del poder adquisitivo.
Pero para los trabajadores/as eventuales recogen que: “para 2022 y 2023, las empresas tratarán de abonar a cuenta el 2%”. No sólo condenan a los eventuales a una clara inseguridad sobre su subida salarial, dejando a voluntad del patrón el pago de esta subida; sino que, tanto CCOO como UGT, no dudan en dividir a los trabajadores del Metal gaditano dependiendo de si son fijos o eventuales, actuando como auténticos sicarios de la Patronal y mostrando su esencia antiobrera.
Ni rastro de las reivindicaciones que defendían las plantillas y los demás sindicatos, además de una mayor subida salarial, dado que llevan muchos años de congelación, se exigía: una “bolsa de trabajo” que garantice el acceso a los puestos de trabajo de forma transparente en igualdad de condiciones, y que integre un mecanismo de vigilancia de los representantes de los trabajadores y trabajadoras; la recuperación de los pluses de peligrosidad, toxicidad y penosidad incondicionados, el cumplimiento al 100% del convenio también para los trabajadores de la industria auxiliar; la vigilancia y observación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales; la jubilación “adelantada” mediante la aplicación de coeficientes reductores…
De la subcontratación, de las horas extraordinarias, de las jornadas, de la creación de puestos de trabajo, de la eliminación de la temporalidad y precariedad, tampoco nada de nada. Pero algo sí plantean: una comisión de seguimiento donde la patronal, ahora sin la presión de la lucha en la calle, será la que marque las pautas. Eso sí, algunos y algunas cobrarán sus buenas dietas por estar ahí… ¡¡¡qué vergüenza!!!
En palabras de las plantillas afectadas: “los han traicionado totalmente”. Se repite la historia de siempre, y ya hemos perdido la cuenta. Hay que llamar a las cosas por su nombre: UGT y CCOO son los traidores de la clase obrera, y esta es una puñalada más a las movilizaciones, a la lucha como arma para defender nuestros derechos y nuestra dignidad como clase.
La solidaridad y las movilizaciones se iban extendiendo por todo el Estado, y eso también había que cortarlo. En Madrid, la delegada del Gobierno más “progresista” ha prohibido la concentración unitaria que estaba convocada para la tarde del viernes en Sol. Argumentando, entre otras cosas, que ya “hay un preacuerdo firmado”.
Y todo este “negocio” no lo hacen gratis, ahí están los millones de euros que se llevan por la gestión de los fondos de pensiones y los millones en subvenciones con que les riegan las Administraciones y las empresas, y todo tipo de prebendas, liberados y liberadas, etc. También ahora parece que de los tan cacareados fondos europeos se llevarán 1000 millones…
Los trabajadores y las trabajadoras tenemos que romper, con estas organizaciones vende-obreros y rompehuelgas, porque lo único que hacen es cavarnos una fosa cada vez más profunda.
Estaremos pendientes de cómo se van a desarrollar las próximas jornadas en Cádiz, de cómo van a responder las plantillas afectadas ante esta nueva indignidad.
Desde esta organización queremos hacerles llegar todo nuestro apoyo y solidaridad con su lucha que es la nuestra, que es la de toda la clase obrera. Así como hacer explícito nuestro desprecio a los esbirros de la Patronal (CCOO-UGT), que no han dudado en vender nuevamente a la clase obrera gaditana en particular y, por ende, al conjunto de la clase obrera.
¡LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO!
¡¡QUE VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!!
Alternativa Sindical de Clase, 26 de noviembre de 2021